Orfeo y Eurídice 【resumen y personajes】

Todo comienza con la historia de la vida de un hombre llamado Orfeo, este Orfeo estaba catalogado como el mejor músico de toda la humanidad ya que gracias a su hermoso y excitante canto lograba deleitar y dominar a todas las criaturas de la naturaleza. En algún momento de su vida logro conocer a una mujer llamada Eurídice de la cual se enamoró profundamente hasta lograr contraer matrimonio con ella en el futuro.


El resumen y personajes de Orfeo y Eurídice lo puedes leer en seguida.

Personajes de Orfeo y Eurídice

Orfeo

Personaje principal, excelente músico catalogado como el mejor del mundo y de todos los tiempos, notablemente enamorado de una bella dama a la que el destino decide arrebatársela en mismísimo día de su boda. Representa la determinación al lograr bajar al inframundo a rescatar a su amada esposa, y a la vez representa a la banalidad de la mente al no lograr simplemente cumplir la promesa de no voltear. Son representación de la ligereza de la humanidad y de lo que somos capaces de hacer y por supuesto de dejar de hacer.

Eurídice

Representa el tesoro por el que toda persona lucha en la vida, es la famosa esposa del mejor músico de los tiempos y finalmente es la que mueve la determinación del ser humano a luchar de manera descontrolada por lo que queremos.

Plutón y Proserpina

Fungen como los reyes del averno, además de las fieras que vigilan y cuidan a sus amos y la entrada al inframundo.

El barquero

Hace su recorrido con Orfeo tanto de ida como de vuelta y podríamos nombrar a la naturaleza que también aporta mucho apoyo moral y de acompañamiento a Orfeo en su desdichada agonía.

Resumen de Orfeo y Eurídice

Esta historia comienza con la vida de un hombre llamado Orfeo quien era el músico más extraordinario de toda la humanidad ya que con su canto, deleitaba a todas las criaturas de la naturaleza. Un buen día conoció a una bella dama llamada Eurídice, de quien estaba profundamente enamorada y con la que tiempo después contrajo matrimonio.

El día de su boda Orfeo decidió cantar una canción en la cual canto como nunca, canto su mejor melodía. Todos a su alrededor parecían festejar su amor con la misma alegría viendo a los amantes paseando felices por la verde pradera. Pero sin ellos esperar lo trágico la adversidad toco sus vidas ya que una serpiente venenosa mordió a Eurídice, quien dejando escapar un grito de su garganta cayó herida y murió en el instante. Orfeo en su desesperación busca la manera de poder socorrerla y evitar que pase lo traigo, pero la montablemente es demasiado tarde, el veneno se había propagado en todo el cuerpo de su amada y sin dar tiempo de nada fallese Eurídice en brazos de Orfeo.

Orfeo no podía soportar lo que estaba pasando, ni mucho recuperarse de su profunda pena. Junto a el toda la naturaleza lo acompañó en su dolor, las aves con sus agudos lamentos y los árboles emitiendo extraños sonidos con sus follajes. Pero este músico no pudiendo llevar consigo el peso de la muerte de su amada, decidió bajar al Averno, a las entradas del inframundo para así poder recuperar a su amada. Acompañado por un barquero, Orfeo con en espíritu de valentía atravesó el oscuro pantano del Estigio, lugar que separaba el reino de los vivos del de los muertos; e iluminándose con una antorcha se hundió en las oscuras profundidades de la morada de los muertos. En medio de sonidos tenebrosos y escalofriantes este desesperado músico continúo con su búsqueda sin importarle lo terrorífico que fuera dicho lugar en tal de poder encontrar a su amada.

Estando en el lugar se encontró con los rostros ajados de las Furias, y el perro Cancerbero de tres cabezas quienes era los que custodiaba el palacio de Plutón y Proserpina, quienes se encontraban sentados en sus tronos, ellos eran los señores y reyes del inframundo. Orfeo se inclino ante los reyes de los muertos y así tomando su lira comenzó a entonar una hermosa canción sobre su perdida amada. Todos los presentes lloraron al compás de su triste canto, a lo que los reyes fueron conmovidos y se apiadaron de él. Eurídice fue llamada para que se presentara en el salón del trono y al encontrarse ambos amantes se abrazaron. Plutón le dijo a Eurídice que podía regresar al mundo de los vivos pero que pondría una sola condición para que ella se pudiera ir del inframundo y era que Orfeo no debía de voltear su cabeza para mirarla en su viaje de regreso, debiendo confiar en que ella lo estaría siguiendo. Ellos aceptaron la condición y acompañados del barquero regresó por el mismo camino tenebroso que lo había conducido hasta el Averno, atravesando sus macabras y oscuras sendas, en medio de lamentos y quejidos. Mientas ellos atravesaban el rio, Orfeo pudo ver una fuente de luz que anunciaba la salida y ambos se apresuraron a salir de la caverna.

Una vez afuera, Orfeo no pudo contenerse y volteo a ver atrás para poder comprobar que atrás de él venía Eurídice, y olvido la condición impuesta por los reyes del Averno era que ambos tenían que estar afuera para poder mirarse uno con otro. Orfeo pudo contemplar por un ínstate fugaz el rostro bello de su amada Eurídice, ésta le dijo adiós y desapareció para siempre. Orfeo quiso seguirla pero los espíritus fantasmales le impidieron el paso, Orfeo le pidió al barquero que lo acompañara de nuevo al infamando, pero este se negó a acompañarlo. Este músico decepcionado decidió subir hasta lo más alto de una colina y allí comenzó a llorar desconsoladamente por la perdida de nuevo de su amada Eurídice. Su lamento era tan profundo que se fue convirtiendo en una triste melodía que atrajo a los pájaros, animales y árboles del lugar.

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