Jane Eyre 【resumen y personajes】

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Esta novela fui escrita por Charlotte Bronte, libro en el que cuenta la historia de una joven llamada Jane Eyre quien desde pequeña había sufrido maltrato tras la muerte de sus padres por parte de sus parientes a cargo.


Al paso del tiempo conocía al amor de su vida y tras enfrentar innumerables obstáculos termino formando una familia con él, en la que Jane fue muy feliz y se sentía amada.

Personajes de Jane Eyre

Jane Eyre

Es una joven quien desde pequeña ha sufrido tras la muerte de sus padres, pese a su sufrimiento termina casada y viviendo una vida feliz.

Beed

Era la tía con quien Jane vivía, tras la muerte de sus padres.

Beed termina mandando a Jane a un internado.

Eliza

Era hija de Beed, la tía de Jane.

Jhon

Era el otro hijo de Beed, quien siempre golpeaba y humillaba a Jane.

Georgiana

Era la última de las hijas de Beed, quien también trataba mal a Jane

Bessie

Era empleada de Beed, y la única que quería y trataba bien a Jane en la casa donde vivía.

Abbot

Era otra de las empleadas de la casa de Beed.

Brocklehurst

Era el encargado del pensionado a donde iría Jane.

Temple

Era la directora del pensionado.

Señor Rochester

A un principio era el amo de Jane, pero al final se enamoro de Jane y terminaron casándose.

Fairfax

Era el ama de llaves de la casa del señor Rochester.

Adéle

Era una pequeña niña de quien Jane era su institutriz.

Blanche Ingram

Era la esposa del señor Rochester.

Resumen de Jane Eyre

Cuenta la historia de una niña llamada Jane Eyre, una niña de tan solo diez años, la cual a su corta edad ya se enfrentaba a una innumerable cantidad de problemas. Jane era discriminada y maltratada ya que para muchos era una niña fea y débil y sobre todo tras la muerte de sus padres era una niña huérfana, un motivo mas para ser despreciada. Jane al quedar solo en el mundo, queda bajo la custodia de su tía la señora Beed. Así que Jane se muda a la casa de su tía Beed, en donde también vivían con ella sus tres hijos Eliza, John y Georgiana junto con sus dos criadas Bessie y Abbot. Jane desde el momento en que llego a dicha casa, comenzó a recibir malos tratos y acciones abusivas de parte de la familia de su tía, principalmente de su primo John.

Un día Jane se encontró en la casa un libro con viñetas, el cual le llamo mucho la atención así que decidió averiguar de qué trataba. Tras los constantes maltratos por parte de John decidió esconderse tras las cortinas de la sala para que no la encontrara y poder leer tranquilamente aquel libro, pero para su mala suerte John la descubre y le arrebata de las manos el libro, Jane siempre había aguantado todos los maltratos por parte de su primo, pero es día no fue la excepción, Jane reacciono violentamente y le arrebato el libro a John y de inmediato se lo lanzo a la cara abriéndole una herida en la frente a John. Las primas de Jane presenciaron lo sucedido y de inmediato corrieron a comunicarle a su madre la señora Beed.

Al llegar la señora Beed al lugar en donde se encontraba Jane y su hijo John en conflicto, ordena a sus criadas que tomen a la fuerza a Jane y la encierren en un cuarto bajo llave, ella le dice a Jane que debe quedarse sentada en un banco, el cual se encontraba dentro de la habitación y que si intentaba pararse terminaría amarrándola. Jane aterrada decidió obedecer las ordenes de su tía, y mientras se encontraba sentada en la habitación comenzó a contemplar lo que había a su alrededor, vio que en uno de los cajones de su tía había una miniatura de su difunto marido, Jane recordó que el señor Beed fue la única persona que la trato bien mientras estuvo con vida, él la llego a querer como a una hija. Ya desde hace nueve años que él había fallecido, los tratos hacia ella por parte de su tía y primos había cambiado por completo.

Mientras muchas cosas pasaban por la mente de Jane, una luz de la nada emanó de la ventada de la habitación, de inmediato las criadas se dirigieron al lugar pensando que Jane había provocado aquella luz con el fin de llamar la atención. Así que la señora Beed molesta de nuevo castigo a Jane dejándola otras horas mas encerrada en la habitación. La desesperación de Jane y las horas que llevaba ya encerrada en la habitación obscura y fría, hicieron que Jane perdiera el conocimiento. Horas después Janes volvió en si y para su sorpresa al despertar se percato de que ya no se encontraba en aquella habitación, sino en su cama, y a su lado se encontraba Bessie la criada junto al doctor el señor Lloyd, quien le pregunto a Jane si se sentía bien, él la examino y le dijo que volvería a la mañana siguiente a examinarla de nuevo. Mientras que Bessie muy atenta y amable se despidió también de ella y se retiró de la habitación para irse a descansar.

A la mañana siguiente Jane se percato que nadie de la familia Beed estaba en casa, en ese momento Bessie la criada entró a la habitación con una pedazo de pastel, del cual hacia unos días que Jane deseaba probar pero su tía se lo había negado. Beed a pesar de todo se sentía triste, y lo ultimo que deseaba era comer. Bessie le dijo que iría en busca de un libro para que lo leyera y que tal vez de esa manera se sentiría mejor. Jane comenzó a leerlo pero por primera vez se dio cuenta que leer para ella ya no era satisfactorio. En ese momento el doctor Lloyd entro a la habitación y noto que Jane se encontraba triste, él le pregunta el motivo de su sentimiento a lo que ella le responde que se sentía apartada de la realidad ya que al estar viviendo con su tía ella la limitaba a una vida normal. El doctor le pregunto que si le gustaría estudiar, Jane le contesto que le encantaría poder estudiar. En ese momento la señora Beed llego a la casa, así que el doctor salió de la habitación para poder conversar con ella.

Pasaban los días y Jane seguía viviendo entre una sala de juegos y su pequeña habitación. Sus primos no se acercaban a ella, él único que lo hacia era su primo John, pero solo lo hacia con la intención de golpearla y que su madre la terminara castigara. La vida de Jane en casa de su tía era una tortura para cualquier niño, que lo único que buscaba era ser feliz. Para Jane era una vida sola, triste y con maltratos. Un día Jane se encontraba en el patio de la casa, cuando apareció Bessie, quien la llevo a su habitación y la cambio de ropa y la peino. Jane sabía que algo estaba por pasar pero no entendía que era. Bessie la encamino a la sala en donde se encontraba su tía Beed junto a un señor muy alto y elegante llamado el señor Brocklehurst, quien era el encargado de un internado, al cual pensaban enviar a Jane. Este señor Brocklehurst comenzó a hacerle muchas preguntas a las que Jane le contestaba con la verdad. La señora Beed de inmediato los interrumpió y le dijo a Jane que era una mentirosa y que todo lo que ella estaba diciendo era totalmente falsa. Jane decidió quedarse cayada y no responder a lo que su tía estaba diciendo, ya que si lo hacia podía quedar mal ante aquel señor y terminarían por no enviarla al internado. Jane prefería vivir en un internado que en la casa de su tía Beed.

Después de todo terminaron enviando a la mañana siguiente al internado a Jane. Ese día Jane pudo observar como era que vivían las niñas en dicho lugar, la hora en que comían, en la que recibían clases y en la que dormían. A Jane no le parecía tan mal el lugar, mas cuando allí conocía a una niña llamada Helen, quien de inmediato se convirtió en su mejor amiga. Jane todas las noches se iba a dormir con el estomago lleno y soñando en que algún día su sueño de ser aceptada se haría realidad, y cada vez estaba más cerca. Para esta chica todo marchaba bien hasta llego la primavera y las flores comenzaban a ser notorias en el patio, todo era alegría y carcajadas, hasta que un día una lamentable epidemia enfermo a mas de la mitad de las alumnas del internado. Entre todas las alumnas enfermas se encontraba Helen, quien no estaba enferma por el virus, sino porque padecía de tuberculosis, Jane no sabia la gravedad en la que se encontraba la salud de su mejor amiga, hasta que la enfermera que estaba atendiendo a Helen le informo que estaba apunto de morir a causa de dicha enfermedad. Jane no lo podía creer y llegada la hora de dormir Jane se dirigió a su cama y tras no poder conciliar el sueño decidió ir en busca de Helen para saber como se encontraba, al llegar a la habitación de su amiga ella le pidió a Jane que se quedara a dormir esa noche con ella, Jane acepto, ambas amigas se pasaron casi toda la noche charlando hasta que el sueños termino por vencerlas y terminaron quedándose dormidas. A la mañana siguiente la directora la señora Temple sorprendió a las amigas durmiendo juntas, de inmediato le ordeno a Jane que se dirigiera a su habitación, para la sorpresa de la directora Helen ya había muerto durante la madrugada.

Jane tras la muerte de su mejor amiga Jane se comenzó a sentir sola otra vez a pesar de que vivía rodeada de más niñas. Paso el tiempo y Jane creció, estuvo otros cuantos años mas en el pensionado como alumna y después como maestra, hasta que un día recibió una carta de una señora llamada Fairfax, quien le propuso que le pagaría el doble del salario que Jane estaba recibiendo como maestra, a cambio de ser la institutriz de una niña de diez años. Jane acepto el trabajo y emprendió su viaje a un pequeño pueblo en donde se encontraba la señora Fairfax, al llegar al lugar se encontró con una inmensa y hermosa casa. Allí la recibió la señora Faifax, quien era el ama de llaves de dicha casa, ambas charlaron un rato mientras ella le daba un recorrido por la casa. Fairfax le comento a Jane sobre su amo llamado Rochester, quien casi nunca  se encontraba en la casa. A la mañana siguiente Jane conoció a aquella niña llamada Adéle la cual venia acompañada por su niñera desde Francia. Ese día comenzó el trabajo de Jane, de ser la institutriz de Adéle, y con el paso de los días la convivencia entre las mujeres que se encontraban en la casa cada vez se hacia mas fuerte.

Un día Jane decidió salir a caminar, cansada de la rutina de todos los días. Para la sorpresa de Jane se encontró con un hombre quien se encontraba tendido en el suelo tras haberse caído de su caballo y se encontraba mal herido, junto a su perro. Jane de inmediato acudió a ayudarlo, Aquel hombre quedo muy agradecido con ella por haberlo ayudado, después de ello se marcho. Jane regreso a casa de su amo, y al entrar vio aquel perro que había estado junto a aquel hombre mal herido, ella se sorprendió y de inmediato le pregunto a Faifax sobre el perro, a lo que ella le respondió que era el perro de su amo, el cual había regresado y estaba herido tras haber tenido un accidente con su caballo, Jane se dio cuenta que aquel hombre que había ayudado era nada mas y nada menos que su amo, el señor Rochester.

A partir del accidente del señor Rochester, el se encontraba con mas frecuencia en la casa. Jane siempre se lo encontraba por los pasillos de la casa, sin cruzar más palabras que un saludo.  Para Jane su amo no le era tan indiferente, ella sentía una atracción por él, a pesar de que ella sabía que estaba comprometido con Blanche Ingram. Un día el señor Rochester, le pide a Jane que se presente a una de las salas de la casa, así que Jane acude al llamado de su amo, él le hace preguntas acerca de su vida, y mientras los minutos pasaban amos comenzaban a charlar con mas confianza, hasta el momento en el que a Jane por imprudencia le comenta sus sentimientos a su amo. El señor Rochester al estar enterado de lo que Jane sentía por él y sabiendo que Jane le atrae como mujer, decide proponerle matrimonio. Propuesta que Jane termina por aceptar.

Llega el día en el que Jane y el señor Rochester deben casarse, todo se encontraba listo para la celebración, pero para la mala suerte de Jane, se entera de que su amado Rochester ya estaba casado con Blanche. Jane decepcionada sale huyendo del lugar y se refugia en una iglesia, allí el sacerdote del lugar le ofrece donde vivir y trabajo. El sacerdote le dice a Jane que deberán partir a la India, en donde Jane trabajaría como maestra. Así que ambos emprenden camino y se marchan. Pasados unos días Jane se da cuenta de que no puede vivir sin el gran amor de su vida, el señor Rochester, así que decide regresar en busca de él. Para sorpresa de Jane, al llegar al lugar encuentra aquella casa inmensa y hermosa reducida a cenizas ya que la antigua esposa del señor Rochester le había prendido fuego. Jane logra reencontrarse con el señor Rochester quien había quedado ciego. A Jane no le importaba la condición de su amado y deciden retomar los planes de casarse. Al paso del tiempo el señor Rochester recupera la vista y tiene un hijo. Jane y el señor Rochester formaron una vida feliz y llena de amor. Por fin Jane pudo decir que era una mujer feliz y amada.

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