El burlador de Sevilla 【resumen y personajes】

Esta novela fue escrita por Tirso de Molina, novela en la que este escritor cuenta la historia de un hombre llamado don Juan.


En este artículo vas a poder leer el resumen y personajes de este interesante libro, te invitamos a seguir leyendo.

Personajes de El burlador de Sevilla

Don Diego Tenorio

Es el padre de don Juan, se desempeña como consejero y es amigo del rey de Castilla.

Es un hombre orgulloso, justo, noble, siempre quiere proteger el honor de su familia.

Está en desacuerdo con los comportamientos de su hijo y lo regaña en varias ocasiones durante la obra.

Don Juan Tenorio

El protagonista del drama, es muy atractivo.

Tiene más o menos treinta años, tiende a ser un poco arrogante e hipócrita, como muchos aristócratas de la época.

Le encanta la belleza física de las mujeres, el desafío y sus propias habilidades de engañarlas lo estimulan y lo proveen con un sentido de triunfo.

Es muy inconsciente, con tintes de arrogancia y heroísmo que lo dejan ver más simpático de cierto modo.

Catalinón

Es el criado de don Juan, es muy cobarde.

Siempre recuerda que el que es pecador en esta vida será castigado próximamente, es muy cómico

Aunque no puede cambiar las acciones de su amo, él siempre tiene la razón, su mayor preocupación es salvarse así mismo

El rey de Nápoles

Su buen nombre es de suma importancia, por lo tanto prefiere silenciar cualquier posible escándalo antes de que manche su reputación.

Este personaje sirve como una crítica del poder dado a los favoritos por las monarquías.

El duque Octavio

Es el prometido de Isabella, un caballero noble, se representa como el típico caballero.

Consciente de su honor y clase social, es víctima de las burlas de don Juan.

Don Pedro Tenorio

Es el tío de don Juan y embajador de Castilla en Nápoles, ayuda a don Juan a fugarse de Nápoles.

Es el hermano de don Diego Tenorio, se puede ver como una versión de don Juan, pero 30 años mayor.

La similitud entre el tío y el sobrino se fortalece en el sentido de que ambos engañan a otros y terminan ellos mismos siendo las víctimas del desengaño.

El marqués de la Mota

Es amigo de don Juan, vive en Sevilla.

Está enamorado de doña Ana y al final del drama se casa con ella.

Le gusta burlarse de las mujeres pero no ha tenido el éxito de don Juan, el se cree un hombre listo y sabio pero cae muy fácilmente en la trampa de don Juan.

Es físicamente atractivo y tiene alrededor de 30 años

Don Gonzalo de Ulloa

Es el padre de doña Ana y víctima de asesinato a manos de don Juan, se representa como una persona extremadamente convencional y rígida al principio de la obra.

Es muy amigo del rey de Castilla y se obsesiona por la honra, ignora las aventuras secretas de su hija con el marqués de la Mota.

Su muerte es injusta pero se puede ver como un castigo por su falta de auto control.

Su aparición como fantasma es aterradora, sin embargo y a su vez representa la justicia de Dios.

El rey de Castilla

Vive en Sevilla, es él quien arregla las bodas al final del drama para restablecer el orden.

Es la voz de autoridad de la obra, sin embargo sus arreglos son fallidos.

Fabio

Es el criado del rey de Castilla.

Resumen de El burlador de Sevilla

Don Juan se caracterizaba por ser un hombre que le gusta enamorar a las mujeres, pero su único fin era engañarlas, se burlaba de ellas sin importarle lo que ellas podían llegar a sentir.

Lo que no sabia don Juan era el castigo que le tocaba por engañar a las pobres mujeres.

Uno de sus tantos engaños fue el que le hizo a la duquesa Isabel, haciéndose pasar por el duque Octavio, que al final la termino por deshonrar, tal deshonra que termino pagando el verdadero duque Octavio.

Don Juan, después de ese malvado engaño, sale huyendo del lugar y se dirige a naufragar a las playas de Tarragona.

En las playas se alberga en una humilde cabaña de una pescadora llamada Tisbea, mujer a la que también enamora don Juan y termino engañando, deshonrándola y prometiéndole que se casaría con ella, pero al final termina huyendo a Sevilla.

Al llegar a Sevilla, don Juan busca la manera de poder entrar a casa de doña Ana, quien es hija del comendador don Gonzalo, gracias a una carta de cita dirigida por la propia doña Ana a su prometido el marqués de la Mota.

Carta que Don Juan había interceptado, con lo que engaña a doña Ana y se hace pasar por el marqués de Mota e intenta abusar de ella.

Cuando doña Ana grita para pedir auxilio, el comendador acude a los gritos de su hija, pero al entra a la habitación don Juan lo mata y después se escapa.

A la llegada del verdadero marqués de la Mota, una turba de personas lo aprende y lo llevan a la cárcel a causa de que creen que fue el quien abusó de doña Ana y quien mató a don Gonzalo.

Entre tanto, don Juan asistirá a una boda que se celebrara entre campesinos, pero nuevamente don Juan vuelve hacer de las suyas y días antes de la boda el enamora a la novia llamada Aminta, a quien seduce y la deslumbra con sus riquezas, así como también deslumbra a los padres de la joven.

Logra su propósito, y deja burlada a la pobre campesina a quien la convenció de que no se casara con su futuro esposo, porque el lo haría con ella y después de dejarla plantada y engañada.

Don Juan nuevamente se traslada a Sevilla, de vuelta allí y cada vez más enredado, decide pasar por un cementerio que rodea una iglesia y al entrar se da cuenta que el cuerpo de don Gonzalo esta sepultado allí.

Encima de su tumba estaba la estatua de piedra de don Gonzalo, con una inscripción que alude a la venganza que piensa tomarse sobre el burlador, quien es don Juan, el se acerca y lo desafía.

Después don Juan se marcha y se dirige a su casa, luego de un rato y para el asombro de todos, la estatua de don Gonzalo se presenta en la posada de don Juan y con voz de ultratumba lo cita a las 10 de la noche del siguiente día, en el cementerio.

Don Juan aunque asustado por primera vez, promete que irá y la estatua desaparece.

Al otro día llegan a Sevilla todas las mujeres a quien don Juan había engañado, ellas llegan y lo confrontan reclamándole todo lo que el les había hecho, pero el tratando la manera de demostrar su inocencia lo niega todo.

Después de ese encuentro don Juan se dirige al cementerio, acompañado por su amigo Catalinón.

Allí la estatua de don Gonzalo escoltada por negros escenarios, ha preparado a su invitado una cena compuesta de alacranes y víboras.

Lo acusa de su crimen, pero don Juan no se muestra arrepentido, sino insolente.

En un determinado momento, don Gonzalo le pide que le de la mano y don Juan se la extiende, el lo atrapa y don Juan sin poder escaparse le pide a gritos que lo perdone.

La estatua de don Gonzalo le dice que ya es demasiado tarde para salvarse y tirando de él, lo arrastra consigo al sepulcro, dándole así muerte por sus engaños.

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